5 min de lectura La Regla 70/30: cómo organizar tu tiempo freelance sin perder clientes
Por qué la regla 70/30 se volvió clave para freelancers
Muchos freelancers trabajan “a demanda”: cuando el cliente pide algo, se hace. El problema es que este ritmo termina dejando cero espacio para mejorar procesos, organizar entregas, capacitarse o incluso descansar.
La regla 70/30 propone un enfoque simple:
70% del tiempo para trabajo facturable.
30% del tiempo para todo lo que sostiene tu negocio.
Este modelo es flexible, no rígido. Se adapta a diseñadores, redactores, programadores, editores, marketers, consultores y cualquier categoría activa dentro de TuFreelo. Su objetivo es uno solo: que puedas crecer sin quemarte.
El 70%: tiempo facturable que realmente suma
Este bloque incluye lo que el cliente ve: entregas, revisiones, propuestas y reuniones necesarias. No más de eso.
¿Qué se incluye en el 70%?
- Entregas pactadas (diseño, dev, edición, copies, campañas).
- Reuniones breves y claras.
- Revisiones dentro del alcance.
- Avances concretos para proyectos activos.
¿Por qué limitarlo al 70%?
Porque si dejás que el trabajo facturable ocupe “todo”, nunca vas a tener tiempo para mejorar tu negocio. Y mejorar tu negocio es lo que hace que lleguen clientes mejores. El 70% te obliga a priorizar: no todo es urgente, no todo requiere una reunión, no todo necesita tu velocidad máxima.
El 30%: la parte que nadie ve, pero sostiene todo
Ese 30% no se factura, pero te ahorra horas y dolores de cabeza.
¿Qué se incluye en el 30%?
1. Optimización de procesos
Plantillas de propuestas, modelos de mensajes, presets, automatizaciones simples, flujos dentro de TuFreelo. Lo que hoy te toma 5 minutos todos los días, mañana puede pasar a ser automático.
2. Aprendizaje y actualización
Microcursos, tutoriales, entrenar nuevas skills, probar herramientas. No se trata de estudiar 4 horas; se trata de avanzar 20 minutos al día.
3. Organización interna
Plan semanal, seguimiento de entregas, armado de backlog, revisión de pendientes. Si no organizás tu negocio, el negocio te organiza a vos.
4. Descanso estratégico
Pequeñas pausas para bajar carga mental. Un freelancer cansado produce peor, cobra menos y se desgasta más rápido.
Cómo aplicar la regla 70/30 sin que el cliente note cambios
La clave es simple: comunicar expectativas de forma profesional.
1. Usá entregas parciales
En vez de prometer “te lo mando el viernes”, enviá mini avances el miércoles. El cliente siente movimiento, vos cuidás tu tiempo.
2. Acordá ventanas de respuesta
No hace falta estar disponible todo el día.
Podés establecer bloques como:
“Respondo mensajes entre 10:00–12:00 y 16:00–18:00.” Ordena tus horas y reduce interrupciones.
3. Subí tus tiempos estimados un 10–15%
Ese pequeño margen hace espacio para el 30% sin necesidad de explicarlo.
4. Convertí tareas repetidas en plantillas
Cada vez que repitas algo dos veces, creá un formato fijo. Esto reduce tu 70%, no tu calidad.
5. Anticipá cambios o cargas fuertes
Si sabés que una semana viene pesada, comunicálo antes. La claridad evita roces.
Cómo organizar una semana real bajo la regla 70/30
Un ejemplo concreto (40 horas semanales):
70% (28 horas)
- Entregas principales (20 h)
- Reuniones claras (3 h)
- Revisión + ajustes (5 h)
30% (12 horas)
- Optimización y plantillas (4 h)
- Aprendizaje (3 h)
- Organización interna (3 h)
- Descanso estratégico activo (2 h)
Si trabajás menos horas, escalalo proporcionalmente. Lo importante es la proporción, no el número exacto.
Por qué la regla 70/30 funciona especialmente en TuFreelo
Dentro del marketplace, los clientes valoran freelancers que trabajan ordenados, mantienen calidad y entregan sin sorpresas.
El 30% invisible te ayuda a:
- Responder más rápido
- Entregar con coherencia
- Administrar mejor varias propuestas
- Venderte de forma más profesional
- Evitar retrasos en semanas de carga alta
Y a la vez, te prepara para clientes de mayor presupuesto.
Conclusión: tu negocio necesita más que solo producir
Si todo tu tiempo es “entregar, entregar, entregar”, tu crecimiento se frena.
La regla 70/30 es una forma simple de recuperar control, evitar el desgaste y crear una base sólida que te permita avanzar sin perder clientes ni oportunidades. Es una estructura flexible, humana y diseñada para freelancers reales.